miércoles, 17 de abril de 2019

Zona de confort, luchar por tu sueño... ¿es posible?



“Tienes que decirles de una vez que eres una artista. Diles que Picasso luchó, que los raperos pobres que vendían sus cintas en la calle, lucharon. Elvis hizo lo mismo, y Mick Jagger, también. Eso hizo mi hermanastro. Todos siguieron en sus trece.” -Jessa Johansson (Girls)

¡Hola, lindezas!

Primero debo decir que esta entrada no es para aconsejar nada. El blog continúa siendo un lugar donde expongo mi opinión y lo que me planteo a mí misma. Si buscáis inspiración para dejar vuestro empleo y dedicaros a la vida bohemia, esto os decepcionará. También os aviso de que si lo leéis probablemente acabéis peor de lo que estáis ahora porque como dijo Charlotte Brontë al inicio de “Cumbres borrascosas”: Este no es un libro amable.

Pues este no es un post amable. Leamos.

Supuestamente, la llamada “Zona de confort” es donde tú te sientes segura y confiada y su significado se aplica a todos los elementos de la vida pero quizá la hemos escuchado más, referida al terreno laboral. Está muy de moda animar a la gente a abandonar esta zona de confort laboral para cambiar de empleo a otro que siempre hemos querido ya sea por que lo preferimos, por un sueldo mas alto etc. O a cumplir tus sueños e irte a Australia a afilar cuchillos para hallar la FELICIDAD..

Este sueño, en muchos casos, significa apartarse de la estabilidad laboral y por lo tanto económica para hacer lo que realmente te apetece que no es cambiar de empresa y pasar a otra sino dedicarte a algo sin tantas garantías de éxito o estabilidad como puede ser, por ejemplo, tallar sillas de madera y venderlas (aquí aún se podría tener alguna posibilidad de ganarte la vida) pintar, cantar, actuar, escribir… (aquí ya es más difícil).

Como es algo que me incumbe, voy a centrarme en este tipo de oficios que son los más complicados. Me refiero al artístico que no te permitirá trabajar en una empresa que te pague un sueldo mensual, con suerte hasta que te jubiles. Jajjajaj hago mucho incapié en esto, acabo de darme cuenta. Si no es tu caso y tu sueño es otro, puede que leer esta entrada te haga ver que para ti en concreto no es tan complicado llegar, así que... ¡Adelante también!

En mi caso y volviendo la zona de confort, no la tengo muy clara; ¿es escribir, con lo que me siento plenamente realizada, feliz y CÓMODA? ¿O tener un trabajo estable pero frustrante que me quita tiempo para lo que realmente me agrada pero me permite pagar el alquiler y vivir CONFORTABLEMENTE? ¿Cuál de ellas es mi zona de confort?



“Abandona tu zona de confort”, dicen. “¿Cómo vas a conseguirlo si no te dedicas por entero a luchar por él?” Pero si dices que quieres ser artista, la cosa cambia. Para cualquier otro cambio de empleo animar es obligatorio pero si dices que quieres ser actriz… entonces dicen: ¡Aps! Pues… tienes que tener los pies en el suelo. Está difícil la cosa. ¿Y no te vale apuntarte a teatro? El gif de Chloe Moretz también serviría para alguien que escucha esto.

¡Qué cosas!

Si te decides a tiempo aún hay esperanza...

Si eres muy joven y vives con tus padres puede que aún tengas una posibilidad porque no tienes que pagar facturas ¡así que si eres de esos, empieza ahora, después de las clases o pasa las noches en vela! Será jodido pero lo será más cuando tengas que trabajar 8 horas (mínimo) al día siguiente. Luego será tarde así que date prisa porque llegará un momento en que tendrás que decidir entre independizarte gracias a un trabajo de 40 horas (porque ni hablar de una media jornada o 30 horas que te deje algo de tiempo) o seguir intentándolo.
Se pueden combinar ambas cosas, ¿no? Diréis. Bueno, si quieres dedicarte plenamente en algún momento, pasado el tiempo ya no podrás seguir a ese ritmo. Si optas por dejarlo en un hobby muy currado (escribir a ratos, subir un vblog al mes, apuntarte a un grupo de teatro amateur, irte por ahí a hacer fotos…), es posible que puedas sentirte realizada solo con eso o mejor dicho, acabes anestesiada por tu entorno. OBEY OBE

Pero lo triste es que es cierto. Por qué lo es, ¿no? Porque no tenemos todo el tiempo del mundo. ¿O los pesmistas me han comido demasiado la cabeza? O quizá es que por fin estoy madurando. ¿O me estoy dando por vencida? ¡Hay que ver, menudo lío!


Y es que...

También hace falta un poco de suerte y la decisión favorable de otras personas (si la novela vale, si consideran que eres buena/o para el papel, si eres la voz que buscan, si tus cuadros no son lo suficientemente abstractos o lo son demasiado…) y por desgracia ese factor es el jodido; estar en el momento justo en el lugar adecuado y frente a una persona concreta, pero a diferencia de alguien que quiera realizar un empleo en una empresa entre cientos, lo relacionado con el mundo artístico es distinto y es que cada vez tengo más claro que la fe es importante pero muchas veces el factor “destino” lo es todavía más.

Cuanta gente hay que se va de vacaciones a un país del mundo y termina por no volver y está allí feliz trabajando arreglando sandalias, modelos descubiertas en una hamburguesería, o los Youtubers, sin ir más lejos. — ¿Por qué no me hice Youtuber cuando todo comenzó, por los Dioses? ¿Por qué no se me ocurrió eso en lugar de editar videos de Smallville en mi canal con canciones de Linkin Park? — Y luego están los que por mucho que se esfuerzan nunca consiguen nada o lo hacen una vez pero no logran otro contrato en demasiado tiempo, o están como gafados, como si estuvieran yendo a contracorriente (¿será porque su destino es ser agente de seguros?) y llega un momento en el que tienen que renunciar porque hay que independizarse, pagar hipoteca para tener un piso del que no te vayan a echar a los 5 años, facturas, tener hijos (para una mujer esta decisión llega un momento en la que no se puede retrasar)no puedes tener 50 años y seguir así, ya no solo porque la gente te mira como si fueras una ilusa sino porque una no quiere terminar viviendo como una sin techo en la vejez.
Foto propiedad de Aziz Acharki
Esto lo digo muy en serio, si no has acumulado pensión ni el suficiente desempleo, ni has podido optar nunca a tener un piso en propiedad y has renunciado a tener pareja e hijos porque has estado luchando por tu sueño, es posible que acabes sola y viviendo en la calle. Y no sé vosotros, pero yo no duraría ni una noche.

Ojalá mi sueño hubiese sido ser administrativa o dependienta (también existen) pero me encantaría trabajar escribiendo, poder dedicarme a ello obsesivamente, pero tengo facturas que pagar y he de comer. Y aunque dejara de hacerlo para escribir, estaría tan agobiada por todo eso que no podría inspirarme. Escribir una novela es una inversión de tiempo muy grande. A veces, demasiado y aunque llegues a trabajar para una editorial el % que te llevas al final es de risa. Tienes que vender millones de ejemplares para ganar dinero. Y combinar un trabajo de 40 horas con un plazo para una editorial no debe ser muy relajante. Eso sin contar algo de vida social, pareja e hijos si los tienes, Y si auto publicas ya ni te cuento.

Bueno, ahora habrá quién dirá: ¡Es que para cumplir tu sueño hay que luchar! ¿Quién dijo que fuera fácil? NADIE (aunque para muchos lo haya sido). Pero todo tiene un límite. Todos tenemos un límite. Sobretodo mental. No podemos estar luchando al 200% ciento sin apenas resultados durante 20 o 30 años seguidos y dejar de lado lo que nos haría avanzar, aunque no tenga nada que ver.


Hay un momento, en el que hay que elegir.

¿Pero... y si siguiera un poquito más? ¿Solo un poquito más?